YERBA MATE ASOCIADA A ESPECIES ARBOREAS NATIVAS

Ing. Agr. Víctor Masloff, Consultor Especializado en Yerba Mate

Sistema de producción conservacionista

Qué hacer cuándo ya no existe el remanente de bosque o el yerbal debió ser irremediablemente cultivado a pleno sol? Cómo proteger al yerbal a pleno sol de los efectos nocivos del cambio climático?

  • La mayoría de los yerbales en el país fue cultivada en chacras desmontadas, como era habitual en la época, realizar los rozados y muchas fueron mecanizadas, para el cultivo de soja y trigo, antes de la instalación del cultivo de la yerba mate. Era una práctica común y aún vigente en la mentalidad de muchos productores cultivar la yerba mate a pleno sol y con grandes distancias entre liños y plantas, con lo que 900 a 1.000 plantas muy grandes en tamaño por hectárea, eran densidades comunes en los yerbales de más de 15 a 20 años. Esto por la necesidad de realizar cultivos de subsistencia y renta en las melgas de los yerbales. Al haber cultivos (maíz, mandioca, porotos, soja, algodón) estos yerbales poco poblados, requerían redoblar los esfuerzos en limpiezas y manejo de plagas. Hoy con la recomendación de cultivar la yerba mate en un cultivo puro y en alta densidad pedimos a los productores que esas 900 a 1.000 plantas que antes poblaban la hectárea, hoy día, se cultiven en 2.500m2 con distanciamiento entre plantas de 2m x 1,25m o 2,50m x 1m, restando 7.500m2 de la hectárea para realizar los otros cultivos que el productor requiere para su alimentación y renta.
  • Así logramos cultivar más plantas de plantas de yerba mate por área, permitiendo un manejo totalmente diferenciado para la yerba y también para los otros cultivos que van a ocupar esa hectárea. El foco en los yerbales instalados en alta densidad está en la productividad del conjunto de la población (pido a la planta solo 2 a 8 kg x 4.000 plantas dan 8 a 32 tn/ha y no más como era antes, en el individuo debía ser muy grande y productivo lo que no siempre se lograba, considerando la degradación del yerbal debido al manejo de plantas – suelo y la muerte natural de las plantas que ocurren en el transcurso de su vida útil del yerbal.
  • La vida útil del yerbal está directamente relacionado al tipo de producción, conservacionista o extractivista. El sistema de producción extractivista (laborea el suelo, no repone nutrientes exportados en la cosecha, limpia mucho o no limpia nada, realiza la cosecha tradicional) con este manejo desastroso la vida útil del yerbal no puede durar mucho (20 años en suelos arenosos o 30 años en suelos rojos). En cambio, el sistema de producción conservacionista (cobertura de suelo, manejo integrado de plagas – malezas – enfermedades, corrección – reposición de nutrientes, manejo con podas de las plantas) extiende indefinidamente la vida útil del yerbal, superando fácil 100 años con producción plena.
  • Hace 15 a 20 años el clima era diferente, más ameno para la producción agrícola incluido la yerba mate. Hoy día, eso cambió y mucho (menos lluvias, mal distribuidas y altas temperaturas que fácilmente llegan a superar los 40 grados centígrados). Muy seco y caliente para el cultivo de la yerba mate.  Recorriendo los yerbales en el país observamos que las plantas o los primeros 2 a 3 liños de yerba mate que tienen algún árbol o un monte próximo al yerbal, principalmente hacia la entrada del sol. Esas plantas de yerba mate se ven más sanas y bonitas. Las plantas de yerba mate parecen encontrar un ambiente más ameno con la sombra de los árboles en las horas más calientes de la tarde, además del beneficio del ciclado de nutrientes producido por las hojas caídas de los árboles de la proximidad. Definitivamente la yerba mate es más vigorosa, color verde intensos, más productivos y con excelente sanidad).
  • Es así que fuimos cambiando algunas prácticas que para el yerbatero eran comunes como: limpiar excesivamente los suelos, eliminando toda maleza o cobertura viva del suelo. Con el tiempo de uso del suelo del yerbal se acentuaba la degradación del suelo y por ende todo el agroecosistema yerbatero se veía afectado negativamente. Lo que se reflejaba en merma de la productividad y alta mortandad de plantas de yerba mate.
  • La cobertura permanente del suelo con la vegetación espontánea, la que analizamos y encontramos que solamente dos grupos de malezas eran nocivas en el yerbal (ysypos y gramíneas) que competían con la yerba mate por luz y nutrientes respectivamente, se tenían que eliminar. Mientras que las otras especies espontáneas que si eran buenas compañeras para la yerba mate, se debían mantener con un manejo adecuado asociados a la planta de yerba mate. Ahí entendimos que no todas las plantas espontáneas eran malezas, sino un gran número de ellas eran útiles, es por eso que acuñamos el término de bienezas.
  • Cubriendo el suelo con bienezas, abonos verdes y manejando una buena asociación – rotación de cultivos (maíz, poroto, mandioca, zapallo, sandía) dentro del yerbal. Se produce una cobertura permanente del suelo, un reciclado de nutrientes en el perfil, mejora las características físicas – químicas del suelo, así toda la lluvia que cae al yerbal infiltra beneficiando al sistema. Esto fue replanteando – cambiando los conceptos aprendidos en la universidad, reconociendo a cada planta que nace sola en el yerbal, permitiendo a las bienezas crecer, manejándolas con carpidas que cubren al suelo con 2 a 7 toneladas de materia seca por corte, en el yerbal se realizan unas 3 – 4 carpidas al año, así que en pocos años se van cubriendo la superficie del suelo del yerbal con centímetros de cobertura vegetal. Solo tengo que eliminar del yerbal a las gramíneas e ysypos que crecen en primavera verano, justo cuando la yerba mate está en plena producción y no tolera competencia.
  • Con el correr del tiempo, en 3 – 4 años de implementarse el manejo conservacionista en el yerbal, todo mejora, las malezas cambian (son más bienezas que malezas), las plagas disminuyen, la productividad del yerbal aumenta, los gastos disminuyen. Es aquí, en donde todo ese cambio convence al productor más reacio, todo el yerbal se toma como un sistema interdependiente y un técnico como yo se vuelve respetado en todo el sector yerbatero.
  • Con el suelo cubierto y mejorando. Nos ocupamos de cultivar árboles de especies nativas como el cedro, lapacho, loro, petereby, ybyrapyta, entre otros. Pueden cultivarse también exóticas como la grevilea. Sin embargo lo mejor es la mezcla de especies forestales con varias finalidades (madera, leña, frutales). La yerba mate al poco tiempo agradece el confort ambiental que se logra gracias a la sombra del suelo y sombra de las plantas de yerba mate. Este paso es fundamental dentro del proceso de recuperar el agroecosistema yerbatero y preparar al cultivo para los efectos dañinos que el cambio climático acarrea (altas temperaturas e insolación, déficit hídrico). Con los calores y sequías de los últimos años, ya sentimos la diferencia en productividad de nuestros yerbales.
  • Siguiendo el proceso de recuperación del agroecosistema yerbatero, tenemos más tiempo y disposición para completar el stand de plantas. Donde murió una planta de yerba mate puedo cultivar un árbol nativo o entre dos plantas de yerba en el mismo liño. No es conveniente cultivar árboles en la melga del yerbal, pues dificulta la cosecha y el acarreo de los raídos hacia el camino.

La cantidad de árboles de diferentes especies por hectárea de yerbal, va de 60 a 120 individuos bien distribuidos y conducidos adecuadamente con las podas de las ramas laterales. Esta práctica es nueva, aun en evaluación a campo. Los resultados preliminares son alentadores. Logramos atenuar los efectos adversos de las altas temperaturas y los rayos solares, la planta de yerba mate crece más verde y productiva, se defiende mejor de las plagas.

Hoy luego de muchos años de aprendizaje, logramos avances en la manera de producir la yerba mate. Con alta productividad, calidad e inocuidad. La yerba mate es un alimento que debemos producir con ética profesional.

Nos queda aún mucho por aprender en este apasionante mundo del agroecosistema yerbatero paraguayo.