RESULTADOS OPTIMOS Y CALIDAD EXCELENTE

GPSA logra exitosa expansión del cultivo de arroz en el Chaco

La Región Occidental históricamente fue calificada como una región complicada para la agricultura y la ganadería siempre llevó el estandarte a la hora de generar recursos económicos.

Sin embargo, un proyecto de cultivo de arroz impulsado por Arrozales del Chaco de GPSA, demostró que es posible alcanzar buenos resultados con buenas prácticas agrícolas.

Es el inicio de una nueva era de la agricultura en el Chaco paraguayo. Lo que buscan es un desarrollo sustentable y aportar para el avance del país a través de la producción de un producto con excelencia.

De un campo de palmares altamente inundados, las tierras se transformaron en una gran unidad agrícola de producción de arroz, que genera mucha satisfacción en los propietarios de la empresa GPSA. Son 5 primeros años de muchas satisfacciones y alegría que se demuestra con el avance del proyecto en la Estancia 7 Puntas.

En el 2017 comenzó el primer proyecto de siembra de arroz en la Estancia Siete Puntas, en un área de 800 hectáreas. Y rindieron muy bien con un promedio de 8.000 a 8.500 kilos por hectárea limpio y seco. También en ese mismo año, se dio inicio a la construcción del silo con una capacidad de 14.000 toneladas, con un secadero, torva de recepción, tres tubos de 3.000 en ese momento.

“Bueno realmente en los campos nosotros nos dimos cuenta que eran campos de baja aptitud ganadera, con un retorno muy bajo en la rentabilidad. Y donde teníamos una gran extensión de tierra en condiciones de riego, donde teníamos mucha agua del Río Paraguay, con capacidad de limpiar las parcelas. Y nos dimos cuenta que sistematizando y haciendo que el agua pueda correr a lo largo de todas las parcelas o el camino, podíamos tener algo que sí pueda suplantar a una unidad ganadera de poca carga y poca rentabilidad, que pueda transformar estos campos en una unidad mucho más rentable”; explicó el Ing. Fabián Pereira Director Comercial de GPSA, destacando el inicio del proyecto de cultivo de arroz en el Chaco.

 “Así fue que comenzamos a optar por el cultivo del arroz para que en el 2018 saltemos a 2.000 hectáreas, y en el 2019 a 3.500 hectáreas. Mientras que, en el 2020 saltamos a 5.000 hectáreas de arroz. Hoy el rendimiento promedio estamos entorno a los 8.700 kilos limpio y seco por hectárea. Y con una proyección para el 2021 de siembra de 7.000 hectáreas de cultivo”; explicó Pereira.

Los arrozales del Chaco están siendo potenciados en una misma zona, es un campo que tiene una capacidad de expansión para llegar a 12.000 a 13.000 hectáreas de cultivo. “Vamos ampliando a medida de cada año y en base a las posibilidades, para tratar de llegar al número ideal que son las 12.000 hectáreas agrícolas en la Estancia Siete Puntas”, dijo Pereira.

“Es un crecimiento muy importante, lo que pasa es que tenemos las condiciones y cuando tenés las cosas aptas para desarrollar un cultivo, y viene también el condimento ideal que es el precio muy bueno, por el desabastecimiento del mercado mundial que hace que la capacidad de retorno sea mucho más corta. Este año fue un año de mucha productividad, con buena luminosidad, poco calor y noches frías. Entonces, hizo que el cultivo en la región Chaco se haya desarrollado en su máxima plenitud y estemos ante un alto potencial de rendimiento, por sobretodo alta calidad de grano”; recalcó Fabián Pereira.

Ante la experiencia positiva con el cultivo de arroz, para GPSA esto se puede replicar en otras regiones del Chaco, impulsando la expansión de la agricultura en la región Occidental conocida por sus tierras secas. Sin embargo, con un buen proyecto se pueden obtener unidades productivas con alta rentabilidad para el productor.

“El Bajo Chaco tiene un potencial productivo bastante importante, porque justamente tiene condiciones para regar, poca cantidad de palmas, que en otros países es considerado como una maleza, muy buena capacidad de riego por el Río Paraguay. Son zonas en su gran mayoría de baja rentabilidad por la baja carga, en gran medida son humedales de campos bajos que no soportan una pastura artificial de alta carga y por ende  se transforma en una ganadería poco rentable. Si nosotros de esa ganadería poco rentable entre 30 a 40 dólares por hectárea, podemos transformar a una unidad agrícola de casi 500 dólares por hectárea, lógicamente que es un salto demasiado importante, entonces cuando la gente se dé cuenta que tienen las condiciones  para hacer un cultivo que pueda transformar su campo a una unidad de alta rentabilidad, van a empezar a confinar los animales en un lugar y van hacer agricultura en otro lugar. No es la idea reemplazar la unidad ganadera, sí tratar de confinar más y aprovechar más los espacios pocos productivos para el desarrollo de un cultivo de alto rendimiento como es el arroz”; destacó el representante de GPSA.

PRODUCCIÓN NACIONAL DE ARROZ. En la actualidad el Paraguay produce 1 millón de toneladas al año entre todos los productores del país. El gran mercado es el Brasil, incorporándose Chile y se fueron abriendo mercados importantes como México, Costa Rica, Irán, Irak, Perú, Colombia, entre otros.

“Se fueron abriendo nuevos mercados, pero por excelencia los mercados tradicionales del arroz paraguayo son Brasil y Chile. Primero Brasil porque tiene un alto consumo, todo lo que nosotros producimos en el año Brasil consume en un mes. Ellos tienen un consumo de casi 12 millones toneladas al año, por ende 1 millón de toneladas al mes que es lo que nosotros producimos en todo un año. Entonces tenemos un mercado bastante importante y cerca, ellos vienen y buscan ese arroz, es fácil de llegar a esos mercados”; enfatizó Pereira.

Sin embargo, el gran problema es la volatilidad de los precios, las condiciones de la moneda brasilera poco estable. Entonces, cuando se aleja un poco del dólar, el precio que el productor recibe es menor y hace que se reduzcan los ingresos. “A nosotros nos gustaría un real mucho más estable para poder vender más y recibir más por ese arroz. Pero no obstante se están buscando otros mercados como Chile para el arroz paraguayo”.

CALIDAD EXCELENTE. El arroz paraguayo tiene una calidad excelente y por eso se eleva la expectativa de abrir más mercados internacionales.

“Este año nosotros lo que fue producido en el Chaco estuvo todo por encima del nivel padrón que es del 58% de tero. No así en la región sur se tuvo una caída de las calidades por la poca cantidad de agua que cayó en esa región. Fue muy castigada por el déficit de agua, llovió mucho en la zona norte no así en el sur. Y eso también hizo de que la producción no haya mermado en sí, lo que sí hizo fue que se haya plantado menos, pero en algunos lugares encontramos una calidad inferior”; dijo Pereira.

BUENAS EXPECTATIVAS PARA EL ARROZ EN EL CHACO. La empresa GPSA tiene muy buenas expectativas para el futuro del cultivo de arroz en el Bajo Chaco paraguayo. Esto tomando en cuenta la constante expansión en la cantidad de hectáreas cultivadas y acompañado por el gran rendimiento por hectárea.

“Nuestra expectativa es llegar a cumplir con el compromiso que es 7.000 hectáreas de arroz, tratar de desarrollar lo máximo posible estos campos, tratar de sistematizar y llegar  mejor con el agua a todas las parcelas y ya ir mirando por el volumen de arroz producido, la instalación de un molino, para que pueda procesar y transformar todo ese arroz en cáscara, a un arroz que vamos a comenzar a exportar a nuevos mercados que exigen ya un arroz terminado y no simplemente cáscara”; expresó Fabián Pereira.


INVERSIONES. La empresa GPSA invirtió en la red eléctrica cerca de 800.000 dólares, en la sistematización otros 1.000 dólares por hectárea. Después se tiene un costo de producción de un arroz que es caro y está entorno a los 1.200 a 1.300 dólares por hectárea. Todas las inversiones se llevan dentro un proceso de 10 años, eso hace que el proyecto sea viable y aplicable para la empresa. Incluyendo el capital inicial, insumos, maquinarias y otros, se habla de una importante inversión económica para el inicio de la producción de arroz en el Chaco.

“Es muy superior la rentabilidad en comparación a lo que es una ganadería del Bajo Chaco, que te genera no más de 50 dólares por hectárea. Soporta más las inversiones una unidad productiva de alto impacto así como es el arroz. Por sobre todo, es importante recalcar que es un cultivo que está en perfecta armonía con el medio ambiente. En el medio de la producción de este rubro conviven numerosas especies de aves”; especificó Fabián Pereira.

Además, es fuente de trabajo para la población de la zona, se estima entre 180 a 200 personas fijas en el establecimiento. A más de esto, hay una gran flota de maquinarias y camiones que están haciendo todo el operativo de cosecha. Esto genera desarrollo en una de las regiones más secas del país.

INICIOS DE 7 PUNTAS. El proyecto 7 Puntas se inició hace 10 años cuando la empresa GPSA como grupo andaba buscando un campo para criar terneros y abastecer a los demás establecimientos que tienen en el Chaco.

En mayo del 2011 adquirieron el establecimiento y comenzaron a estudiar el rubro que tendría alta rentabilidad. Viendo costo y beneficios, se fijaron en que la producción ganadera era de muy bajo impacto financiero. En eso, aparece el arroz como una alternativa de producción rentable. Con el respaldo de especialistas y las inversiones, hoy el proyecto es una bella realidad con una gran proyección de crecimiento.