Rentable dulzura

Por Zunilda Bogado

“Paraíso de las Frutillas” se proyecta como un lugar turístico.

La producción de frutilla constituye una alternativa rentable muy importante para el pequeño productor frutihortícola de nuestro país, como bien es sabido la ciudad de Areguá se lleva el trono como productora de esta noble y admirada fruta, pero que se extiende cada vez más en otros Departamentos del interior, como es el caso de Itapúa, donde se encuentra ubicado el Paraíso de las Frutillas.  

El Paraíso de las Frutillas establecido a unos 40 kilómetros de la capital departamental, la ciudad de Encarnación, se encuentra situado en el Distrito de Nueva Alborada; Itapúa. Se trata deun emprendimiento familiar de los hermanos Amarilla quienes desde hace unos años encuentran en esta fruta, además de una fuente de ingreso, la satisfacción que produce por su gran atractivo y su delicioso sabor.

La frutilla cuyo nombre científico es Fragaria ssp.,  puede ser consumida en forma natural, cruda, posee propiedades energizantes, antioxidantes, es fuente de vitamina C, también puede utilizarse en forma artesanal e industrial para la elaboración de dulces, mermeladas, jugos, tés, postres, tortas, tartas, helados, entre otros. También se le atribuye propiedades medicinales, anticancerígenas entre otros.

En esta oportunidad, llegamos hasta El Paraíso de la Frutilla para conocer un poco más sobre el sistema de trabajo que lleva adelante la familia Amarilla, en esta época de pandemia, en una región distante pero conocida por muchos, ya que se encuentra en una zona aledaña a varios lugares turísticos como El indio dormido, La mano mística, La silla gigante, etc., a orillas del río Paraná.

Duplicar la producción el próximo año, tecnificar más, introducir más variedades, hacer que sea un lugar turístico, son los principales objetivos de los hermanos a corto y mediano plazo, según expresó Ever Amarilla, quién comentó que la actividad se inicia muy temprano todos los días en el establecimiento donde cuentan con 16 mil plantas aproximadamente. “Estamos pensando ya en las actividades del próximo año, con el fin de ir mejorando siempre, queremos duplicar la producción, también queremos habilitar otros lugares, ampliar el lugar, ambientar con las plantaciones de frutillas para que sea un lugar turístico. Estamos trabajando a full, cosechando día a día lo que va madurando”, indicó.

Actualmente producen frutillas de dos variedades diferentes, la Dover que es nacional, traída de Areguá, con sabor agridulce, menos resistente a las lluvias y la variedad Festival de Corrientes (Argentina), que es más resistente a lluvias y es mucho más dulce, manifestó.

Con respecto a la variedad de la fruta mencionó que apuntan a trabajar con nuevas variedades, especialmente con las de Corrientes, teniendo en cuenta que la Festival tuvo muy buena adaptación en la zona, pero por motivos de la pandemia por el COVID-19, tendrán que seguir esperando la apertura de la frontera argentina. No obstante  mencionó que el plan es seguir con la multiplicación de los plantines.  “Por la pandemia se complicó pasar a la Argentina, después de que se libere la frontera estaremos buscando nuevas variedades para incorporar a las que ya tenemos. También cuesta conseguir las bolsas slap, porque compramos de Brasil”, precisó.

“Estuvimos trabajando en parcelas abiertas. Hace 2 años que estamos con los invernaderos. El año pasado trabajamos en un invernadero, plantando en macetas de 20 x30, teniendo que colocar las macetas cada 25 cm. por el sistema de goteo. Sin embargo este año tratamos de hacer un invernadero más, conseguir las bolsas slap, porque esta bolsa nos permite con la misma instalación poner más cantidad de plantas bajo invernadero, por la humedad que disipa dentro de la bolsa, que permite colocar cada 12 cm y medio un plantín. El año pasado, trabajamos en macetas y colocábamos una planta cada 25 cm., por el tema del goteo”, explicó.

Agregó que trabajar con las bolsas slap, resulta más conveniente, porque el sistema permite optimizar el uso del agua, reduciendo la cantidad de agua y con más plantas, porque la humedad se dispersa dentro de la bolsa y se puede utilizar todo el agua, sin embargo en macetas se dificulta, por la distancia de las macetas y por los bordes de las macetas que a veces se doblan y despiden afuera.

Acotó que cultivar frutillas en parcelas abiertas también da muy buena producción, pero que en el caso de la variedad  Dover, la lluvia ácida lava mucho la fruta, causando su quiebre, lo cual es diferente bajo el invernadero porque por más que se plante en el suelo, se obtiene buena producción, al estar protegido el cultivo de lluvias y heladas, alcanzando alrededor del 95% de la producción.

Plantaciones escalonadas

Amarilla explicó que siempre tratan de trabajar con las plantaciones escalonadas, para mantener frutas de primera y también alargar la cosecha mucho más.

“Empezamos a trabajar con los plantines después del 8 de diciembre, es decir desde diciembre, enero, febrero, hasta la primera quincena de marzo. En marzo empezamos a plantar.  Si queremos frutas tempraneras, en las primeras semanas de marzo empezamos a plantar los que están en macetas y a mediados de mayo empezamos con las primeras producciones de frutillas”, aclaró.

Los plantines son producidos en pequeñas macetas y también se producen raíz desnuda. “Los primeros plantines siempre tenemos en  pequeñas macetas 10 x 15, regando continuamente para que puedan crecer fuertes y resistentes. Son los plantines preparados para plantar la primera semana de marzo”, puntualizó.

Suelo y fertilización

La preparación de suelo para la producción de plantines requiere incorporar en la bolsa, 50% de sustrato, 50% de mantillo, además prever el sistema de riego con la cantidad necesaria de agua. La fertilización se puede complementar con productos naturales como estiércol de ganado, de gallina, además del abono 15-15-15 y los de tipo foliar que se aplican en las cintas de goteo para garantizar la calidad y sanidad de las frutas, indicó.

Control de plagas y enfermedades

La plaga que más ataca a la frutilla es el ácaro, principalmente las hojas viejas, entonces es recomendable hacer el monitoreo, eliminar las hojas viejas. “El producto que utilizamos es abamectina, siempre cuidando y controlando el tiempo de carencia para su consumo. Para los hongos que atacan a la fruta o a la planta, también aplicamos un producto adecuado”, informó.

Las heladas

La frutilla es una planta de invierno, por lo que se concluye que el frío no perjudica a la planta, pero sí la helada puede causar grandes perjuicios a las frutas, especialmente cuando se registran temperaturas entre 0 a 2 grados, porque puede llegar a congelar las frutas verdes, las frutas maduras y también las flores cortando el ciclo productivo.

Ante esta situación, la estrategia que este año introdujeron para bloquear las heladas y proteger el cultivo, fue el uso de mantas térmicas, siendo altamente efectiva con excelente producción.  “Aunque este año hubo pocas heladas, si no tapábamos, iba a llegar a perjudicarnos”, acotó.

 Temporada fresa

La época de cosecha de la frutilla es una fase muy atractiva por su colorido particular  y sabor. También es una etapa que exige un peculiar cuidado porque la recolección de la fruta se realiza en forma manual, cuidando la selección acorde al tamaño y color.

 La cosecha de la frutilla se inicia generalmente a mediados de mayo, empezando con la fruta fresca hasta fines de octubre, incluso llegando a la primera quincena de noviembre, siempre dependiendo del clima. El rendimiento de la planta es de 350 a 400 gramos por planta.

“Sin salir de casa”

Ever Amarilla comentó que este año por la cantidad de clientes que siguen llegando a la finca, no fue necesario salir a las comunidades vecinas para vender la producción, y menos proveer a los comercios, porque a medida que las frutas van madurando, están vendiendo todo sin salir de casa. “Toda la cosecha se va colocando, además también contamos todo el tiempo con frutillas congeladas y dulces artesanales. Tenemos gente que nos visita desde muchos lugares, clientes de puntos distantes del Departamento y de otras regiones, como Kressburgo, Kimex, Mayor Otaño, 7 de Agosto, Natalio, Capitán Meza,  Pirapó, Obligado, Fram, Trinidad, Capitán Miranda, Encarnación”, dijo.

Un rubro encantador

Amarilla sostuvo que sería interesante qué más personas se enfoquen en este rubro, que es un rubro rentable y que si uno se propone sí se puede. “Aquellas personas que quieran plantar que lo hagan porque es un cultivo que responde muy bien y tiene muy buena aceptación de los consumidores. Es un encanto trabajar por la frutilla”, afirmó. El nombre del establecimiento comentó que fue otorgado por los clientes, quienes coincidieron que estar allí constituye un verdadero paraíso. “Cuando empezamos a trabajar en invernaderos, la gente que nos visitaba nos decía  DIOS MIO ESTO ES UN PARAISO! Y así fue que bautizamos al lugar como el Paraíso de las Frutillas”, destacó.