Principales enfermedades del cultivo de trigo

Ing. Agr. María José Vargas

Asistente Investigador – Fitopatología Instituto de Biotecnología Agrícola – INBIO  Capitán Miranda – Itapúa 

Al igual que otros cultivos, el trigo también se ve afectado por varias enfermedades de suma importancia desde el inicio de la siembra hasta el final del ciclo del cultivo, que llegan  a causar pérdidas de rendimiento y afectando a la calidad industrial  del grano.

Entre los principales agentes patógenos que pueden llegar a causar enfermedades al cultivo se encuentran los que parasitan los tejidos de raíz, tallo, hojas, espigas y  granos. Para que las enfermedades se manifiesten durante el ciclo del cultivo deben de coincidir los tres factores del triángulo de la enfermedad (ambiente favorable, agente patógeno, hospedante susceptible) Figura 1.


Figura 1. Triángulo de la enfermedad

Por la propagación, aparición y niveles de desarrollo epidémico que llegan a alcanzar se consideran de suma importancia las enfermedades foliares y de espigas  cuando las condiciones ambientales son favorables para el desenvolvimiento de las mismas.

De entre las enfermedades de mayor consideración se encuentra la Mancha Amarilla, que  en los últimos años  ha alcanzado predominancia en la siembra directa debido a que el patógeno sobrevive en los rastrojos del cultivo. La misma puede llegar a causar mermas de  hasta el 50%  si  no es controlada a tiempo con fungicidas, los síntomas pueden aparecer en los primeros estadios del cultivo, se observan manchas marrones ovaladas rodeadas de un halo amarillento. La temperatura óptima es de 18-22 °C, lluvias frecuentes, días frescos y húmedos prolongados favorecen a su desarrollo. Figura 2.

Para el control de esta enfermedad se recomienda la utilización de variedades tolerantes o moderadamente resistente al patógeno, rotación de cultivos con especies no hospederas (nabo forrajero, canola), aplicación de fungicidas ante la presencia de los primeros síntomas.

Figura 2. Mancha Amarilla

Otra de las enfermedades de relevancia importante es la Roya de la Hoja, la misma puede llegar a comprometer la producción si no es controlada a tiempo. Los síntomas observados son pequeñas pústulas redondeadas, y las  masas de esporas son de color naranja rojiza. Figura 3.

La roya  de la hoja es la más común que afecta al cultivo del trigo, y la más plástica en requerimientos de temperaturas, por esto ocurre en todas las regiones trigueras, siendo su temperatura óptima de desarrollo  de 20-22°C. Una de las principales medidas de control es la utilización de variedades tolerantes o resistentes, y la aplicación de fungicidas ante las primeras pústulas observadas.

Figura 3. Roya de la hoja – Foto: Ruth Scholz

El oidio al igual que la roya es un hongo biotrófico, es decir necesita de tejidos vivos para sobrevivir y desarrollarse. También es considerada una enfermedad importante ya que en variedades susceptibles pueden llegar a afectar hasta la espiga.  Los síntomas observados en las hojas son lesiones recubiertas por micelio blanco de apariencia polvorienta, cuando las lesiones van envejeciendo toma una coloración ceniza. Figura 4.

La infección de este patógeno inicia en las hojas bajeras, siendo su temperatura óptima de desarrollo de 15-22°C, requiere de alta humedad relativa. Para controlar esta enfermedad se recomienda la eliminación de plantas guachas y restos culturales, el uso de variedades resistentes, evitar la densidad de siembra, y aplicación de fungicidas si el nivel de infección es alto y justifique.

Figura  4. Oidio del trigo

La fusariosis de la espiga ocurre principalmente en regiones de clima húmedo y altas temperaturas coincidiendo con los estadios de floración. Los síntomas típicos de la fusariosis es el blanqueamiento precoz de las espigas y conforme va avanzando la enfermedad  se observa la formación de una masa rosada-salmón en la superficie de las glumas. Figura 5.

Los daños en el rendimiento de granos son el resultado de granos chuzos con menos peso y tamaño. Es una de las enfermedades principales de la espiga, ya que perjudica el rendimiento de granos, la calidad tecnológica y de seguridad alimentaria debido a la presencia de micotoxinas que son sustancias tóxicas producidas por el hongo que son nocivas para el hombre y los animales.  Las  medidas de control son la utilización de variedades tolerantes, el control con fungicidas de manera preventiva.

El uso de la resistencia genética es la mejor estrategia para el control de enfermedades ya que posee varias ventajas de suma importancia, como la reducción del uso de fungicidas, reduce el costo de producción y menor impacto ambiental. Por otra parte debemos de tener en cuenta es la rotación de cultivos con especies no hospederas, la eliminación de plantas voluntarias y realizar monitoreos constantes del cultivo para observar  la presencia o no de enfermedades y así poder realizar las aplicaciones correspondientes en el momento oportuno.