Plagas iniciales en el cultivo de la soja

Ing. Agr. Stella Candia, Directora IPTA Capitán Miranda

Cómo se está iniciando la zafra de soja? Qué inconvenientes puede afrontar el productor en esta etapa?

Como consecuencia de la sequía que se tuvo en los meses de agosto y setiembre, la siembra de soja se retrasó. El total de la superficie sembrada en la zafra anterior, según fuente de CAPECO fue, de unas 3.500.000 hectáreas, el cual aún no se alcanzó por las escasas y dispersas lluvias en el país, ya que solo algunas zonas recibieron lluvias, mientras que otras no.

La zafra 2020 presenta diversos escenarios, con algunas siembras antes de la lluvia con un agosto y setiembre secos, específicamente en el Departamento de Itapúa. Las demás siembras se dieron durante el mes de octubre después de algunas lluvias dispersas. La falta de humedad trajo consigo ataques de  plagas tempranas, como orugas cortadoras, broca del cuello y una plaga ocasional llamado Blapstinus punctulatus; escarabajo pequeño de color oscuro que causó daños en varias zonas cultivadas. Se debe considerar que la población e incidencia de plagas iniciales guarda una estrecha relación con el clima en el momento de la siembra y durante los meses anteriores a esta actividad.

¿Cuáles son estas plagas iniciales?

Existen las orugas cortadoras, la broca del cuello, y este año se agregó una nueva plaga que siempre estuvo, un escarabajo pequeño originario de Sudamérica, muy relacionado al girasol en la Argentina;  a la soja, al poroto, al girasol en el Brasil; y en Paraguay relacionado a la soja, pero en muy pocas ocasiones ha podido tener la importancia económica.

Se trata del género Blapstinus punctulatus, es un pequeño escarabajo de la familia Tenebrionidae, mide 5 a 6 mm, cuando el clima está muy seco por estiajes prolongados, tiene una elevada población, ya no se alimenta de las malezas, entonces pasa al cultivo.

Este escarabajo está normalmente en la (Conyza sp) Buva o Mbu´y, está en (Euphorbia serpens) Tupasy kamby, en el Yperupa (Richardia brasiliensis). Estas malezas son generalmente sus hospederos y también les sirve como alimento. Pero cuando todo está seco, hasta las malezas pierden humedad, entonces encuentran un cultivo que le brinda alimento y humedad.

Este escarabajo se alimenta de la plántula, es un insecto masticador que carcome el tallo y a veces abre galerías. Esto le estuvo confundiendo mucho al productor porque el síntoma de Blapstinus es muy similar al síntoma de Elasmo, porque abre galerías, solo que Blapstinus no realiza un nido, no deja ningún rastro por la planta, come en forma prolija y vuelve al suelo. Y el Elasmopalpus lignosellus se alimenta de la planta, y realiza un nido cerca del orificio de la galería con hilos de seda, restos de excrementos y restos de tierra. Las larvas se alojan en el nido y es por eso que es muy difícil controlar a esta plaga que encuentra una condición favorable durante la sequía y temperaturas elevadas.

Este escarabajo no construye ningún nido, se esconde debajo de los rastrojos o bajo los terrones. El Blapstinus se comporta como plaga ocasional, de ahí que debe presentarse  una población muy elevada para que el mismo constituya un problema. Este año se reportó ataque en zonas de los departamentos de Alto Paraná, Canindeyú e Itapúa.

¿Cuál es la solución a este tipo de plagas?

El productor debe pensar en este grupo de plagas cuando realiza el control preventivo con los insecticidas curasemillas. Anterior a esto puede hacer un monitoreo en los restos de cultivo de invierno y si observa presencia de orugas u otras plagas, aplicar un insecticidas durante la desecación.

La situación climática define el grupo de plagas  que  predominará en el cultivo, con sequías prolongadas  abundan las  orugas cortadoras como Agrotis ípsilon y Spodoptera frugiperda, la broca del cuello Elasmo, y este escarabajo pequeño, Blapstinus; entre otros.

En todo este contexto, debemos preguntarnos lo siguiente: ¿Por qué están estas plagas? Estas plagas están por el sistema de producción que tenemos; soja-maíz, en invierno trigo o avena o algún cereal como abono verde. Por eso debemos realizar un manejo integrado, monitoreo constante, buena desecación de malezas para eliminar hospederos, elección de un buen curasemillas y conocer las plagas y qué tipo de daños ocasionan.

¿Qué hacer, cómo desecar?

El monitoreo, durante el cultivo de invierno es fundamental. Así como es muy importante desecar bien las malezas, con herbicidas adecuados, realizar doble golpe si es necesario y agregar un insecticida fisiológico o de ingestión en el tanque para eliminar las orugas cortadoras y otras plagas  que quedaron del cultivo de invierno, si el monitoreo arrojó la existencia de las mismas. La segunda,  es seleccionar un insecticida curasemillas adecuado, los cuales existen de varios tipos y calidad, para plagas masticadoras y chupadoras.

Las plagas iniciales disminuyen notoriamente el stand de plantas, en cultivos de baja densidad como maíz, girasol y soja se nota la falta en el stand de plantas, y una planta de ese cultivo vale mucho. Entonces es diferente, plagas iniciales en cereales de invierno que en plantas con baja densidad.

En consecuencia, el stand de plantas disminuido trae menor rendimiento, menor cantidad de vainas, menor cantidad de granos.  Y estas plagas son de muy difícil control, una vez que están en el cultivo es muy difícil controlarlo porque están en el suelo o debajo del mismo.

El control de plagas cortadoras en la etapa de plántula es muy difícil realizarlo con insecticidas de  aspersión foliar, por el lugar donde se encuentran alojados. Si el productor quiere realizar aplicaciones foliares, lo ideal es que lo haga durante las horas frescas del día o por la noche. Las plagas en general tienen hábitos nocturno

El clima y las plagas

El clima juega un papel muy importante a la hora de realizar predicciones sobre la aparición de las  plagas que podrían aparecer en el cultivo de turno. Por eso es muy importante tener en cuenta este factor al momento de tratar el cultivo y realizar el control de plagas, malezas y enfermedades. Por ejemplo el clima seco trae muchas orugas cortadoras. El clima húmedo trae muchas enfermedades, tipo Damping off.

Si después de esto se regularizan las lluvias, la soja tendría un buen desarrollo podrían aparecer orugas; lo cual es normal que se pueden controlar con distintos tipos de insecticidas. Pero si continúa la sequía, podrían aparecer grandes poblaciones de trips, ácaros, mosca blanca, que son favorecidas por la sequía. En la etapa reproductiva independiente al clima aparecen los chinches, atraídos por las vainas y granos lechosos.

Reporte de plagas iniciales

Hemos recibido reportes de muchos lugares con problemas con plagas iniciales, por ejemplo de Friesland donde se observó presencia de una parcela con cochinillas. Estas son plagas  de muy difícil control, porque forman colonia alrededor de la raíz de la planta, la planta se va muriendo por la constante succión. Las mismas son plagas chupadoras y atacan en focos, prefieren suelos sueltos y clima cálido.

También recibimos reportes de Blapstinus, de Broca del cuello y orugas cortadoras.  Es muy importante reconocer los síntomas, en la medida que los técnicos o productores sepan identificar las plagas,  será un avance para no gastar en productos inadecuados.

También recibimos reportes de mezclas de insecticidas, de varios tipos que no son adecuados y no han tenido éxito, por lo que instamos a la capacitación en plagas iniciales a los técnicos de las cooperativas y empresas que asisten a los productores.

Plagas iniciales es un grupo grande que causan diferentes tipos de daños, de síntomas y depende mucho del clima para que aparezcan o no. Entonces hay que capacitarse, distinguir los síntomas y  las plagas, y asociar a la temperatura, la humedad del aire, del suelo, del clima en sí del cultivo.

Generalmente hay plagas que no matan a la plántula, pero más adelante esa plántula como está dañada, no soporta el peso y se quiebra. Tenemos plantas quebradas, plantas muertas, un stand disminuido, menor rendimiento.

Hay orugas cortadoras, Agrotis ipsilon por ejemplo puede llegar a cortar 3 o 4 plantas en su fase de oruga cortadora, y si hay 100 o 1000, hagamos el cálculo es muy dañino, sobre todo en suelos arenosos, sin rastrojos, en suelos pobres, se nota más la influencia de plagas cortadoras.

En conclusión, es mejor tener buena humedad a la hora de sembrar y en el primer mes de la plántula, porque los fungicidas que están dentro del curasemillas son muy buenos para el control de enfermedades iniciales. Pero el curasemillas insecticida necesita de una buena selección, con un enfoque al insecticida para plagas masticadoras. Son muy pocos los ingredientes activos, por lo que es necesario realizar una buena planificación del manejo de plagas en época de sequías. 

Nota Tapa Revista Agrotecnología