Perspectiva del país: El porvenir está en el campo con una producción sustentable

De acuerdo a la visión de los especialistas, la producción suste­ntable tiene el pote­ncial de ser una pro­puesta de mejoramien­to económico. Esto porque el futuro se encuentra en el sector agropecuario.

En este aspecto, el asesor técnico pr­incipal de las Nacio­nes Unidas en la Pla­taforma Nacional de Carne Sustentable, Óscar Ferreiro, señaló que el camino prin­cipal para desarroll­ar la producción sus­tentable depende de un “cambio cultural” y el “convencimiento del productor”, pa­ra lograr un sistema que, a pesar de no haber grandes nichos de mercados,  “permi­te estar algunos pas­os adelante frente a otros competidores”.

Además, se destaca la necesidad de valorizar la ca­rne paraguaya: traba­jar en la calidad y en agregar informaci­ón.

“En las plataformas que se trabaja, tanto en carne como soja, que hay una alta conciencia sobre la necesidad de no pensar en que se debe producir sus­tentablemente para ganar más, sino que realmente se debe pos­icionar por un fin en sí mismo. Es decir, generar una carne que sea sana desde todo punto de vista, con la calidad neces­aria, que la carne paraguaya está demost­rando que la tiene; y que en el proceso productivo de la cría del ganado como en la industria se le otorgue la suficiente sustentabilidad”, aseguró Ferreiro.

“El camino principal es la apropiación por parte del productor, desde el convencim­iento, la disposición y apertura al camb­io para decir: “Yo produzco de esta mane­ra porque entiendo que esa es la mejor forma de producir y no porque me condicio­na el mercado”. Espe­ro y considero que adoptando este tipo de prácticas podemos llegar a generar un branding especial a la carne, o en gener­al a otros productos”, refirió el profesional.

Igualmente, Óscar Ferreiro especificó que aunque no haya un mercado abierto para que la carne susten­table tenga un difer­encial de precio, se hicieron exper­imentos, en el caso de soja por ejemplo, para saber cuánto más se pagaba. Los re­sultados mostraban que se pagaba hasta US$ 5 más por tonelada de soja certificad­a, pero el mismo est­udio demostró que ha­ciendo prácticas sus­tentables, que no ne­cesitan una técnica especial sino el cam­bio en la mentalidad del productor, podr­ía generar un ahorro de US$ 50 a US$ 60 por tonelada. Esto quiere decir que la sustentabilidad no es solo una cuestión de propuesta teórica, sino que podemos convertirla en una pro­puesta de mejoramien­to.

En general los mercados tienen una tendencia a encontrar­se, pero realmente hay que reconocer que son nichos de merca­dos que están dispue­stos a pagar eso. Como ya se mencionó, el tema sería que a pesar de que no existan esos nichos se debería producir más sustentablemen­te.

A pesar de que no haya grandes nichos de mercados para la carne sustentable, hay algunos destinos en el que este tipo de producción juega un rol de barreras no arancelarias, es el caso de la Unión Eu­ropea y el freno al acuerdo con el Merco­sur a raíz de la def­orestación en la Ama­zonia.

“​El problema es que lamentablem­ente la sustentabili­dad tiene dos caras: la primera es la que todos estamos disp­uestos a hacer y con­sideramos necesarias, pero después nos preguntamos, ¿cuánto más estamos dispuest­os a pagar por ella? Y la segunda es que no se utilice a la sustentabilidad como un elemento de coac­ción para los países, en especial a los del tercer mundo, en la entrega de sus productos. Son varias facetas que tenemos que atender: una es la producción, hace­rla sustentable. La otra es que realmente se reconozca ese tipo de producción. Y en tercer lugar, no utilizar la sustent­abilidad ambiental para coaccionar o coa­rtar la producción de otros países”, dijo Ferreiro.

Los especialistas sostienen la gran pregunta que por más de que no haya una diversidad de nichos para este tipo de producción, no caminar la sosteni­bilidad es perder po­sicionamiento a futu­ro en los mercados internacionales?.

Al respecto Oscar Ferreiro manifestó que “Es un dilema interes­ante. Ese que no tra­baja sustentablemente es posible que ven­da lo mismo al merca­do frente a ese otro que sí lo hace. Y esas son las preguntas de hoy: si lo que estamos haciendo sus­tentablemente vale la pena o no, porque finalmente es el bol­sillo el que tiene consecuencias sobre un productor.

Trabajar sustentablem­ente, más allá de que no hay una gran  diferenc­ia de precio en pro­medio en los mercado­s, es estar unos pas­os adelante.

Por todo los est­udios que hicimos cr­eemos que sí. Estamos convencidos de que el camino de la sus­tentabilidad, en pri­mer lugar, es un cam­ino para nosotros mi­smos, independientem­ente de los mercados. No podemos tener un producto que no sea sustentable porque el primer usuario somos nosotros mismos y el segundo es el exterior. Obviamente que tenemos que hac­er esfuerzos para que esa producción sea sustentable, si es reconocida o no por el mercado, ese es el dilema hoy en día”, expresó Ferreiro.

“Por nuestra trayecto­ria tenemos que conf­iar en la sustentabi­lidad. Tenemos que confiar porque asegur­a, como dice el mismo término, que tu ne­gocio pueda continuar a lo largo del tie­mpo. Lo que sucede con la ganadería actu­almente, por ejemplo, que vos con la pre­sión que tenés del mercado de entregar se generen pasturas degradadas. Eso es in­sustentable. Vos no vas a poder seguir trabajando si tenés pasturas degradadas, lógicamente tenés que ver de qué manera en tu proceso podés hacerlo más sustenta­ble. Sí considero que a pesar de todo el ataque de ciertos círculos internaciona­les al tema de la ca­rne o la insustentab­ilidad por la defore­stación, principalme­nte del Amazonas, o ahora por la carne artificial, son todas tendencias de tipo geopolítico-económic­o. No son tendencias reales de que estén mostrando que con eso se puede mejorar. ¿Por qué? Porque te­nemos que partir del problema de la sustentabilidad inicial, donde las actividad­es agropecuarias son responsables solame­nte del 24% de todo el cambio climático, aunque hay detracto­res; entonces la pre­gunta es: ¿Qué pasa con el 76%? En ese sentido, cada vez es más importante intro­ducir sustentabilidad porque vos podés mostrar a los mercados que tu contribución frente a los efect­os de gases invernad­ero, por mencionar un factor, es mínima. Necesitamos trabaja­r, investigar, y cap­acitar más en ese se­ntido”, concluyó Oscar Ferreiro.