Manejo integrado de Pyricularia o brusone del trigo

Ing. Agr. M. Sc. Alice Chávez

Proyecto Pyricularia en trigo, CAPECO

La Pyricularia o brusone del trigo, es causada por el hongo Pyricularia oryzae (Teliomorfo Magnaporthe oryzae). Desde su aparición en Brasil en 1985, esta enfermedad se ha convertido en una constante en Sudamérica, especialmente durante los años húmedos. El ambiente favorable para su aparición son temperaturas de entre 25 a 28°C y humedad alta, cercana al 93%. 

El síntoma característico es la aparición de espigas con la porción superior blanca y la porción inferior verde (foto 1), esto debido a que el hongo ataca el raquis de la espiga bloqueando el paso de nutrientes hacia la porción superior al punto de infección, impidiendo el llenado de los granos y causando pérdidas en el rendimiento, que pueden variar entre el 5 y el 100% si las condiciones son favorables.

Foto 1. Síntoma característico de Pyricularia oryzae en espigas de trigo

Esta enfermedad se transmite por semillas, así tambien el patógeno puede sobrevivir en hospedantes secundarios, principalmente malezas de la familia Poaceae, por los que su manejo debe intergrar componentes como el manejo cultural, la resistencia genética y el control químico.

Manejo cultural

El manejo cultural involucra las siguientes medidas:

Eliminación de hospedantes secundarios y plantas voluntarias: se debe realizar el control químico de las malezas, principalmente de la familia Poaceae (gramíneas) con el fin de reducir las posibles fuentes de inóculo. En Paraguay se han identificado las siguientes especies como hospedantes de Pyricularia spp.: Bromus catharticus, Brachiaria sp., Lolium multiflorum, Cenchrus echinatus, Chloris gayana, Digitaria horizontalis, Digitaria insularis, Eleusine indica y Avena strigosa.

Uso de semillas sanas: La eficiencia de transmisión del patógeno a través de la semilla varía entre el 20-47%. Se ha observado que lotes con 21% de infección natural pueden resultar en 400.000 focos de infección/ha. por lo que utilizar semillas sanas ayuda a reducir el inóculo inicial, además, de evitar la introducción del patógeno a nuevas áreas.

Siembra en época recomendada: Se debe evitar las siembras tempranas (1ra quincena de abril), ya que las mismas tienen mayor probabilidad de que la espigazón coincida con el “veranillo de San Juan”, época caracterizada por altas temperaturas y humedad elevada, lo cual es ideal para la aparición del patógeno. Se debe respetar las fechas de siembra recomendadas según la zona de producción y tener presente las perspectivas climáticas para la toma de decisiones.

Diversificación de variedades: Es recomendable utilizar una combinación de variedades de ciclo corto, medio y largo. Esto ayuda a reducir la presión de inóculo y el daño, en comparación a cuando se utiliza una sola variedad.

Rotación de cultivos: Si bien no hay una relación directa entre la rotación de cultivos y la incidencia de Pyricularia, la misma ayuda a mejorar las condiciones del suelo, lo cual favorece el buen desarrollo del cultivo y permite a las variedades desarrollar su potencial.

Resistencia genética

Es la estrategia más eficiente y económica, sin embargo, ha sido difícil desarrollar variedades que combinen la resistencia con las características de rendimiento y calidad. También ha sido difícil encontrar fuentes de resistencia al patógeno, principalmente debido a la alta variabilidad del mismo. Actualmente la fuente de resistencia que poseen las variedades de trigo nacionales, es la translocación 2NS/2AS. Las variedades nacionales que poseen resistencia son Canindé 1 e Itapúa 90, mientras que Canindé 31 e Itapúa 95 son moderadamente resistentes; las demás variedades son moderadamente susceptibles o susceptibles.

Control químico

El control químico se considera poco eficiente, sin embargo, tanto el tratamiento de semillas como la aplicación de fungicidas en la etapa vegetativa pueden ayudar a reducir el inóculo presente durante el ciclo de cultivo, reduciendo así la incidencia de la enfermedad. Se debe tener en cuenta que, en Brasil ya existen reportes de resistencia del patógeno a las estrobilurinas y triazoles, por lo que se debe optar por principios activos pertenecientes a otros grupos químicos.

Una estrategia de manejo integrado de la Pyricularia está compuesta en orden de importancia por la resistencia genética, la siembra en época recomendada, el uso de semillas sanas, el control químico y la rotación de cultivos (foto 2).

Foto 2: componentes de una estrategia de manejo integrado de la Pyricularia del trigo. Fuente: Kohli, M.; Cazal, C.C.; Chávez, A. 2020. Integrated management of wheat blast disease. Pp. 175-194. In: Kumar, S.; Kashyap, P.L.; Singh, G.P. (eds). Wheat blast. Boca Raton. FL. CRC Press. https://doi.org/10.1201/9780429470554 [Operador1] 


 [Operador1]Por favor no omitir la Fuente