Los peligros de la zafriña

Entre las razones de la adopción de estas prácticas negativas está el deseo del productor sembrar el cultivo de soja temprano, con la posibilidad de tener un segundo cultivo llamado “soja zafriña”.  A pesar de que el adelanto de la siembra de soja ha dado buenos resultados durante los últimos años, esta práctica no es algo recomendable todos los años.

No se puede negar que algunos productores lograron buenos resultados con el segundo cultivo de soja sobre soja zafra… pero también es importante enfatizar que, a largo plazo, es una práctica indeseable bajo todos los criterios agronómicos y económicos. 

La siembra de soja sobre soja presenta problemas fitosanitarios severos, causados por la mayor carga del inóculo de las enfermedades (principalmente de la roya asiática y del nemátodo del quiste).  Además, otras enfermedades causadas por los hongos del suelo o por otros nemátodos pueden agravar la producción seriamente. Cabe señalar que el peligro potencial no se limita solo a las enfermedades: las plagas (especialmente los chinches, las orugas de la subfamilia heliothinae como la peligrosa Helicoverpa armigera, la mosca blanca, la chinche marrón y los ácaros) también pueden crear un dolor de cabeza para el productor. 

Lo más grave de esta situación es que estos problemas de la soja zafriña pueden convertirse en grandes limitantes para la zafra normal. La siembra de soja zafriña sobre el cultivo de soja normal permite que los hongos e insectos puedan alimentarse por periodos prolongados, lo que favorece su multiplicación de un cultivo a otro. Su presencia prolongada en el cultivo promueve su evolución y la selectividad para este cultivo. Este tipo de selección (sea de los insectos o de los hongos) es la manera más común por la cual la naturaleza desarrolla nuevos biotipos o razas, que pueden ser resistentes no solo a los factores genéticos incorporados por el mejoramiento (como los genes de resistencia a la roya asiática o las variedades Bt), sino también a los agroquímicos (insecticidas y fungicidas) desarrollados para contrarrestar su ataque.

En otras palabras, la evolución y la intensidad de los nuevos biotipos o razas pueden ser altamente negativas para la zafra normal del cultivo. Esta misma preocupación se extiende para el control de malezas o plantas guachas del cultivo anterior. Los productores ya tienen experiencias sobre el difícil control de las malezas resistentes al glifosato que han proliferado en el campo, una situación que sólo se puede agravar con el auge de la soja zafriña.

Algo que escapa al conocimiento cotidiano de muchos productores es que, dependiendo de la época de siembra, las condiciones climáticas durante el periodo de la soja zafriña (precipitaciones, temperatura y la duración del periodo de la luz del día), no siempre son ideales para lograr altas productividades todos los años. Además, existe una brecha en las informaciones técnicas para el manejo agronómico de la soja zafriña… que va desde las variedades adecuadas, la época, la densidad de siembra y la fertilización, hasta el control eficiente de las enfermedades y plagas prevalentes en el segundo cultivo. Todos estos factores apuntan a que el cultivo de soja zafriña sea una práctica de alto riesgo… que puede no solo afectar el cultivo de soja zafriña, sino también el cultivo principal de la soja zafra. Si bien el argumento que esgrimen los productores para justificar la soja zafriña es la producción de semillas de mejor calidad, esto no justifica sembrar soja sobre soja. En ese caso, podría sembrarse la soja zafriña después del maíz.