El mejoramiento genético y sus beneficios

Los programas de mejoramiento genético de cultivos utilizan diferentes técnicas a través de las cuales permiten introducir más tecnología en el campo, generando variedades que presentan resistencia, tolerancia a enfermedades, plagas, herbicidas, etcétera. Entre los principales objetivos está el seguir reduciendo el uso de los defensivos agrícolas, produciendo más en la misma área.

Mediante la introducción de genes de resistencia, por mejoramiento convencional o por ingeniería genética, se permite al productor disminuir el uso de los pesticidas, reduciendo costos y ayudando al ambiente. Además, estos avances tecnológicos permiten mejorar el manejo de los cultivos, facilitando el control de plagas, malezas y enfermedades.

Mejor manejo, ahorro y cuidado del ambiente entre los beneficios del mejoramiento genético

El Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología (ISAAA, por sus siglas en inglés) y el PG Economics Ltd. en el informe del año 2018, destacan los constantes beneficios sociales, ambientales y económicos que ofrece la adopción de los cultivos modificados mediante biotecnología en el mundo.

El informe destaca que los cultivos transgénicos permiten que los agricultores usen insecticidas y herbicidas de forma más estratégica y así reducir el impacto ambiental asociado con su uso “un 18,4 por ciento menos en las zonas destinadas a cultivos GM desde 1996”, destaca el informe del ISAAA. Igualmente, su último estudio puntualiza que el uso de la biotecnología en la agricultura sigue contribuyendo en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

En el marco del mismo informe, el PG Economics informó que entre 1996 y 2016, los cultivos Genéticamente Modificados (GM) se obtuvieron ganancias de U$ 186,1 mil millones para unos 17 millones de agricultores, muchos de los cuales eran mujeres o pequeños agricultores responsables del único sustento de sus familias y comunidades.

El coordinador del Programa de Mejoramiento de Soja del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), agrónomo Anibal Morel recordó que existen enfermedades del cultivo que no tienen control químico y su tratamiento se da a través del mejoramiento genético, introduciendo genes de resistencia.

«Una de las enfermedades que no tiene control químico es el caso del cancro de tallo de la soja que fue una de las más agresivas que tuvimos en la región, y los mejoradores lograron erradicar esa enfermedad a través de la transferencia de genes. El mejoramiento genético también apunta a ayudar al productor en su economía, ya que buscamos seguir introduciendo más genes de resistencia de modo a ir reduciendo el uso de los defensivos agrícolas en el campo y a su vez eso tiene un beneficio directo al ambiente»

Expresó Anibal Morel del INBIO.

El Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), viene impulsando varios programas de mejoramiento de soja, en algunos casos en forma individual y en otros en forma asociadas, a través de convenios con el objetivo de seguir impulsando el desarrollo de tecnología aplicada en el campo.

Actualmente se está trabajando en el apilonamiento de genes para la resistencia a roya de la soja, en cooperación con el Centro Internacional de Investigación para las Ciencias Agrícolas (JIRCAS). Las variedades SOJAPAR, que se encuentran en el mercado, ya cuentan con un gen de tolerancia a la roya de la soja, que es producto de una alianza con el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA) y le permite al productor disminuir las aplicaciones fungicidas, sin embargo, se apunta a ampliar el espectro de resistencia con el apilamiento de genes, lo que minimizará aún más la necesidad de fungicidas.

Otro de los programas que se están desarrollando es el de obtener variedades con tolerancia al estrés hídrico, transfiriendo el evento HB4 (de tolerancia a la sequía) y ese trabajo se realiza en el marco del convenio que tiene el INBIO con Verdeca LLC, empresa conjunta entre Arcadia Biosciences Inc y Bioceres Inc dueñas del evento HB4 con tolerancia a la sequía.

Fuente: INBIO