DINAPI Y CAFYF realizaron importante webinar

La Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (DINAPI) y la Cámara de Fitosanitarios y Fertilizantes (CAFYF) desarrollaron un webinar sobre  Criterios de Examinación Invenciones Biotecnológicas Aplicadas a la Agroindustria. 

 La capacitación que se desarrolló el 25 y 26 de agosto y reunió unos 50 participantes, entre directivos y funcionarios de la DINAPI, el Servicio de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), representantes del sector académico, la Asociación Paraguaya de Obtentores Vegetales (Parpov), Crop Life Latin América y CAFYF. 

Durante ambas jornadas se dieron a conocer sobre los criterios aplicados en Argentina y Chile en los procesos de examinación de las invenciones biotecnológicas, con la disertación de La Lic. Maricel Gil, Jefa de División de Biotecnología del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) de Argentina y Prof. Dr. Francisco Romero Oliva, perito externo del Instituto Nacional de Propiedad Industrial  del Ministerio de Economía (INAPI) de Chile. 

En la clausura del evento,  la doctora Berta Dávalos, directora general de la Dirección de Propiedad Industrial, agradeció a los disertantes, por compartir sus conocimientos, ya que la institución busca fortalecer las capacidades de la Dirección de Patentes, para dar la seguridad a todos los inventores que recurren a la institución en busca de la protección de la propiedad intelectual. 

Asimismo, el Ing. Agr. Francisco Fracchia, vicepresidente de CAFYF, destacó la calidad del evento y de los participantes al tiempo de agradecer a los expositores, quienes compartieron la experiencia de sus respectivos países.

Fracchia resaltó que desde la industria el principal desafío es asegurar la provisión de alimentos e insumos para la población, y para eso, la biotecnología, el fitomejoamiento y el uso responsable de los recursos naturales es clave.

“Sin el apoyo y sin el incentivo  a los científicos para seguir contribuyendo a la creación de nuevos desarrollos tecnológicos esto no va a ser  logrado. La cooperación del sector académico, público y privado, como lo estamos haciendo ahora, es clave para este objetivo. La propiedad intelectual y la industrial tiene un rol importantísimo  para reconocer y proteger esos novedosos desarrollos tecnológicos. Esto es fundamental para que nuestro país y toda la sociedad y pueda acceder y beneficiarse de los avances tecnológicos”, enfatizó.

Experiencias de Argentina y Chile

Durante ambas jornadas, los disertantes dieron a conocer las experiencias y los procesos de examimación de las invenciones biotecnológicas en sus respectivos países, que tienen un denominador común, están logrando agilidad en los procesos, con todos los pasos cumplidos, a través de la digitalización y recursos humanos capacitados.

Durante la primera jornada, la disertante Maricel Gil, Jefa del Área de Biotecnología del INPI, comentó que, durante la pandemia, el INPI estableció todas herramientas necesarias a disposición de los examinadores para que la actividad no disminuya y no sea motivo de atraso.

Informó sobre los criterios técnicos considerados por la institución a la hora de analizar las solicitudes. Focalizó su exposición a la biotecnología vegetal y los procesos que realizan en Argentina cuando hay solicitudes para los cultivos transgénicos y todo lo relacionado a la agroindustria. 

Mencionó que en Argentina están liberadas 61 semillas transgénicas, más de la mitad corresponden a maíz. El resto de las plantas aprobadas para la liberación son soja, alfalfa, cártamo y algodón. 

Comentó que los cultivos transgénicos aprobados en Argentina tienen rasgos de tolerancia: a herbicidas e insectos lepidópteros, coleópteros, alto contenido a ácido oleico, resistencia a sequía, resistencia a virosis, menor contenido de lignina (en el caso de la alfalfa) y en cártamo la producción de quimosina bovina.

“Esto muestra que el cultivo transgénico no es solo importante por sí mismo, sino comienza a utilizarse como un biorreactor, para poder disminuir los costos, como la quimosina bovina utilizada en la industria láctea”, dijo la especialista. 

“Lo más importante es saber que los cultivos transgénicos y la biotecnología aplicada a los cultivos que permitimos patentar o no en Argentina. Antes que nada debemos pensar sobre las reivindicaciones que nos están pidiendo, las mismas deben ser claras, reproducibles, que tenga sustento en la memoria y que cumplan los requisitos básicos de patentabilidad, que son los de novedad, actividad inventiva y aplicación industrial” , expresó la expositora.

En la segunda jornada, el Prof. Dr. Francisco Romero Oliva, perito externo del (INAPI), Chile, destacó la importancia de la capacitación de nuevos peritos en patentes de invención en biotecnología. “Es muy importante poder estimular a la gente que no sabe de patentamiento y a los que saben darles más hincapié para hacer ver las ventajas que ofrece, y que con patentar ganamos todos”, dijo.

Expuso sobre legislación chilena, pero comentó que normalmente las legislaciones son similares. Expresó que el Instituto Nacional de Propiedad Industrial, previamente llamado, Departamento de Propiedad Industrial, logró crecer y transformarse en un Instituto Nacional con mayor autonomía,  lo que le obligó a ir actualizando y mejorando la calidad del servicio.