Diciembre: ¡fantástica oportunidad para el liderazgo!

Los líderes tienen en diciembre una oportunidad fantástica-especialísima-única-inigualable de crear impacto. Si habláramos en términos de teoría de conjuntos, este mes se producirá una intersección significativa:

  1. Diciembre es un mes de “fin de ciclo” y sea por los sentimientos despertados por las fiestas, o por la expectativa de un “nuevo comienzo”, la mayoría de las personas están más sensibles y expuestas a dejarse llevar por emociones.
  • “Los grandes líderes trabajan a través de las emociones” sostiene Daniel Goleman, reconocido como “padre de la inteligencia emocional”. Goleman explica que si bien cuando se piensa en un gran líder se lo asocia a estrategia, a visión, a ideas poderosas, la verdad es más primitiva: los grandes líderes son quienes guían las emociones en la dirección correcta, positivamente.

¡Y está ahí, en las emociones, la poderosa intersección! ¡Si en diciembre estamos mas emocionales, el líder que sepa guiar positivamente esas emociones, logrará un impacto extraordinario!

Goleman-Boyatzis-McKee, en su libro “Primal leadership”, postulan la existencia de seis estilos de liderazgo: visionario, democrático, afiliativo, entrenador, marcador del paso y coercitivo. Y sostienen que los grandes líderes son aquellos que tienen la flexibilidad de moverse entre la mayor cantidad de ellos, guiando emociones positivamente, de acuerdo a la situación y a las personas.

Pienso que diciembre es tiempo de algunas acciones que permitirán al líder moverse fácilmente entre cuatro de esos estilos de liderazgo, guiando emociones positivamente, y generando impacto. Mucho impacto.

¡Atención! Esto es para líderes conscientes de que:

  • Sus resultados dependen del trabajo del equipo;
  • La inteligencia colectiva es mayor a la suya propia;
  • Son directores de orquesta, coordinan la colaboración de todos y buscan lo mejor de cada uno.

Ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros” dice el escritor estadounidense contemporáneo Ken Blanchard.

  1. Tiempo de agradecer

Estos líderes saben que deben agradecer. Y diciembre, que nos lleva al punto de  inflexión entre un “cierre” y un “nuevo comienzo”, es un momento ideal para hacerlo. Aunque haya agradecido durante el año, valdrá la pena repetirlo y aclarar que esos comportamientos fueron importantes en el año que termina.

El líder podrá agradecer: el esfuerzo y el kilómetro extra; las sugerencias y las ideas; la predisposición, las ganas, el optimismo; el feedback dado y el bien recibido; las emociones controladas; el compañerismo y la colaboración; el trabajo, en equipo; la integridad; la actitud; lo que sea que cada colaborador haya aportado y merezca ser agradecido.

Tres ideas para aumentar el poder del momento:

  • Agradecer individualmente (no en reunión grupal). ¿Lleva mas tiempo? Sí. El impacto no es el mismo.
  • Agradecer mirando a los ojos. Demostrará autenticidad.
  • ¡Hacerlo sin escritorio de por medio! Le dará espontaneidad. La máquina de café o una vuelta a la manzana, podrían ser lugares perfectos.

Agradecer, permitirá al líder a utilizar su estilo “democrático”, el líder que valoriza los aportes de cada colaborador y se integra al equipo como uno mas.

  • Tiempo de orientar

Diciembre presenta también una gran oportunidad para orientar a tus colaboradores en sus carreras (¡¿un regalo intangible?!):

  • Reconocer sus fortalezas, como orientación para que esos comportamientos persistan.
  • Mencionar oportunidades de mejora, para ir trabajándolas; llegar en lo posible a un compromiso en alguna de ellas.

Es un gran momento para hacerlo: los “nuevos comienzos” traen energías renovadas, y el líder puede hacer su intento de que algunas se canalicen hacia la mejora en el trabajo.

Idea de mensaje: ¡Debemos salir de nuestras zonas de confort! ¡Sentir incomodidad implica que nos estamos desarrollando! (es como hacer abdominales: si no se siente el ejercicio, algo no estamos haciendo bien).

Evaluar y orientar, permitirá al líder utilizar su estilo “entrenador”, el líder que asiste a sus colaboradores en su desarrollo profesional.

  • Tiempo de inspirar

Este mes que nos convoca es también una excelente oportunidad para reunir al equipo y contarles lo que te inspira, tu visión (de la empresa, del área o el emprendimiento que lideres). No se trata de compartir una lista de objetivos para el nuevo año (eso sería un mensaje racional). Se trata de hablarles “desde el corazón”, sobre tus sueños, sobre lo que quisieras construir, sobre hacia dónde van, para que quieran sumarse y/o seguir siendo parte de ese proyecto.

Dicen que en la Edad Media había tres grupos de obreros, los tres tallando piedras por igual. Alguien se acercó al primer grupo y les preguntó ¿qué hacen?, y la respuesta fue “estamos tallando piedras”. A la misma pregunta, el segundo grupo respondió “estamos construyendo columnas”. Y a la misma pregunta, el tercer grupo respondió “estamos levantando una catedral”. ¿Cuál crees que es el grupo que está mas comprometido? Es el momento de invitar a tu grupo a “levantar catedrales”.

Inspirar al equipo, permitirá al líder a utilizar su estilo “visionario, el líder que sabe adónde va y todos quieren seguir.

  • Tiempo de compartir

Y además de todo, finalmente, éste debería ser un tiempo de compartir con tu equipo. Los líderes son humanos y deben ser vistos como humanos. Cercanos. No distantes. Es tiempo de hacerte el espacio en la agenda para ese after office postergado, para  un brindis en horario de trabajo, para un almuerzo, o una cena. Debe ser un tiempo de disfrute desde lo personal (¡no, correcto, no hablar de trabajo!).

Recuerdo cuando trabajaba en una empresa en la que para la fiesta de fin de año, los “gerentes se sentaban con los gerentes”. Todos los años me complicaba, tratando de compartir con todos; sentándome a veces en esa mesa de gerentes y escapándome a las mesas donde estaban los integrantes de mi equipo, para estar con ellos, brindar, conocer sus familias y, muchas veces, agradecerles incluso a ellas por el soporte a sus esposas/esposos (¡entre varios momentos lindos, recuerdo incluso uno en que una madre de un integrante de mi equipo, nostálgica, me contaba sobre la decisión de su hijo de casarse!)

Compartir este tiempo relajado, permitirá al líder utilizar su estilo “afiliativo, el líder que pone a su gente primero y antes que nada.

Es un mes especial. Es un mes en el que podes guiar las emociones de tu equipo, con un impacto muy positivo. Agradecer. Orientar. Inspirar. Compartir. Es un mes extraordinario para el líder. Y para el liderado. No dejes que no sea así de especial.

Por Hernán Rocha