Conocimiento y tecnología vienen haciendo la diferencia en productores con menos de 20 hectáreas

El Programa de Agricultura Sustentable con Biotecnología del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO) tiene el objetivo de transmitir conocimiento, utilizando la metodología de «Aprender Haciendo», brindándole a productores de menos de 20 hectáreas y Escuelas Agrícolas,  la formación técnica que les permita tomar decisiones en sus parcelas y que eso esté conducido hacia las buenas prácticas y el manejo adecuado de los cultivos, de modo a abordar también el desarrollo social, económico y ambiental.

Actualmente el programa viene teniendo un impacto muy positivo en los productores que lo integran y en sus comunidades, posicionándose ellos en líderes de organizaciones y asociaciones de productores de sus zonas, generando el interés de sus vecinos en sumarse al sistema de trabajo de producir conservando. Además, varios jóvenes de la comunidad se van interesando en la producción y elijen carreras agronómicas de modo a quedarse en la zona y brindar apoyo técnico a los productores que se van sumando al sistema de trabajo.

Algunos ejemplos de trabajo

Rubén Fariña, cooperador de Mariscal López, departamento de Caaguazú lidera actualmente una Asociación con más de 100 productores de la zona, que tienen el objetivo de sembrar 2000 hectáreas de soja, involucrándoles incluso a sus hijos en la preparación del suelo a los miembros de la organización. Fariña tiene actualmente una parcela semillera de avena negra de modo a ampliar su área de cobertura de abonos verdes.

Dionisio Páez, cooperador de San Joaquín, departamento de Caaguazú viene trabajando hace dos años con el INBIO y ya aplica en el cien por ciento de su parcela lo aprendido en el programa, apostando a la cobertura de abonos verdes para la generación de biomasa como antecesor a la soja. El mismo, mediante su autogestión consiguió las semillas para llegar a cubrir toda su parcela y trasmite esa práctica a los miembros de su comunidad, además los ayuda en el manejo de sus cultivos, transmitiendo lo aprendido en el programa.

Raúl Ruíz Díaz, cooperador de Repatriación, departamento de Caaguazú trabaja en conjunto con las comunidades de la Pastoral Social en la finca escuela, involucrando a más de 200 jóvenes y 30 productores de la comunidad en el manejo de los cultivos de modo a que puedan aprender haciendo y eso replicar en sus fincas. Además, viene impulsando con la comunidad el uso en la parcela de los abonos verdes para mejorar la condición del suelo.

Isidro Parra, cooperador de Alto Verá, departamento de Itapúa consiguió que sus hijos, quienes le ayudan en el manejo de la parcela, puedan transmitir a la comunidad el manejo de los cultivos, y uno de ellos, Rolando Parra, fue electo recientemente como presidente de la Comisión de Agricultura de Caraguata, por el liderazgo que viene mostrando en la transmisión de conocimiento. Otro punto muy resaltante es que Isidro tuvo una generación de ingreso de más de 20 millones en su producción de soja y maíz, en dos hectáreas en la anterior zafra, con lo que pudo comprar animales menores e insumos para la producción de hortalizas.

Francisco Silva, cooperador de Coronel Bogado, Itapúa lidera una Comisión de Productores de la zona donde en forma de minga se apoyan todos para la producción de cada unidad productiva. Él realiza los trabajos de siembra mecanizada de las diferentes parcelas de los socios con implementos menores y a cambio de ello todos van acompañando los trabajos.

En las Escuelas Agrícolas de Minga Guazú, Alto Paraná y Caazapá, departamento de Caazapá, con la producción de soja y maíz, obtenidos elaboraron alimentos para los animales, para tener reserva para la época crítica del invierno. Actualmente se tiene a campo especies de abonos verdes para semilla, para aumentar el área con cobertura y mejorar las condiciones para la siembra de la soja, ya que los buenos resultados motivaron a aumentar el área de siembra y este año podrán vender su producción por primera vez y así reinvertir en la infraestructura operativa.

Los resultados que viene teniendo el Programa de Agricultura Sustentable con Biotecnología, son importante para los productores involucrados y sus comunidades, sin embargo, el principal factor de éxito radica en el empeño y autogestión de estos en replicar lo aprendido en toda la finca y también transmitir a su comunidad. El programa se desarrolla caso por caso, considerando las condiciones de los cooperadores, las zonas en donde radican, y cultivos de mayor producción, entre otros, de modo a adaptarse a la realidad de cada uno y así mostrar que es posible lograr una producción sustentable, sin importar el tamaño de la tierra y la infraestructura del productor, hay una tecnología para cada caso.

Fuente: INBIO