CONCLUSIÓN TRAS 15 AÑOS DE INVESTIGACIÓN

La soja transgénica no afecta a la biodiversidad adyacente

El gobierno de Japón presentó las conclusiones de un trabajo de investigación y seguimiento que duró 15 años.  En este caso, demuestran que la soja y canola genéticamente modificadas (GM), no tienen impacto en la biodiversidad circundante.  Nuevamente queda demostrado que los cultivos no generan  impactos negativos a la biodiversidad en las diferentes regiones. Cabe destacar, que más del 89% del cultivo es transgénico, donde nuestro país está posicionado como uno de los principales exportadores de la oleaginosa.

“Se realizó un análisis de los genes de resistencia a herbicidas y genes de resistencia a plagas que se sabe están presentes en la soja transgénica. No se observaron cruces entre soja transgénica y soja silvestre, o entre soja transgénica con diferentes resistencias”; destaca una parte del informe de Actualización de Seguridad Alimentaria Transgénica, elaborado por el  Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca, del Japón.

Por otro lado, en el trabajo de investigación se  observó que alrededor del 19% de los casos la canola transgénica propagó el gen recombinante a otras especies transgénicas con genes diferentes o especies no transgénicas estrechamente relacionadas.  Pero según la evaluación de la tasa de cruce no se considera que tenga un impacto significativo en la biodiversidad.

“Existen algunas especies cultivadas que tienen una polinización abierta o polinización cruzada. Las leguminosas (entre ellas la soja) tienen polinización cerrada o se autofencundan, por lo que no necesitan ningún agente externo para la fecundación. En la soja la probabilidad de polinización cruzada es de 0,001 por ciento”; destacó el Agrónomo Aníbal Morel, coordinador del Programa de Mejoramiento de Soja del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO).

“Sea soja silvestre o mejorada, todas ellas se autofecundan, antes de que los pétalos de la flor de la soja se abran ya se realizó la autofecundación y recién una vez abiertos esos pétalos es que visitan los insectos polinizadores, pero ya cuando concluyó el proceso de autofecundación. Por ello hay muy poca probabilidad de que haya fecundación por terceros o insectos en el cultivo de la soja”; refirió Morel.

Con relación a la investigación del Gobierno del Japón, Morel manifestó que es importante porque  tiene una rigurosidad científica. “Con este tipo de resultados se sigue abriendo la oportunidad de que pueda seguir ganando terreno el consumo de los productos biotecnológicos en mercados en donde hasta ahora se exige la soja convencional”; recalcó.

Fuente ChileBio, INBIO