Bioestimulantes en la Agricultura

Los bioestimulantes son definidos como “compuestos que contienen sustancia/s y/o microorganismos cuya función cuando aplicados a plantas es estimular procesos naturales para mejorar/beneficiar la absorción de nutrientes, la eficiencia de uso de nutrientes, la tolerancia a condiciones de estrés abiótico (hídrico o térmico) y la calidad de los productos cosechados”.

Los bioestimulantes benefician la productividad de las plantas interactuando con procesos de señalización en el funcionamiento fisiológico de las plantas. De esta manera reducen la respuesta negativa de las plantas ante condiciones de estrés abiótico. El estrés abiótico se debe a estrés térmico (condiciones de temperatura muy elevada) o hídrico (periodos prolongados sin la ocurrencia de lluvias). Ambas condiciones ocurren normalmente durante el ciclo de los cultivos más importantes en Paraguay (soja, maíz, trigo, arroz).

Aumento de la eficiencia de uso de recursos

Existe una necesidad de aumentar la eficiencia en la actividad agrícola y de obtener productividades cada vez mayores de forma sustentable. Este hecho hizo que el uso de bioestimulantes deje de ser exclusivo en cultivos hortícolas intensivos en las últimas dos décadas. El mayor crecimiento del uso de bioestimulantes se dio en los cultivos de soja, trigo y maíz debido a las condiciones climáticas desafiantes con las cuales el agricultor se enfrenta.

Los bioestimulantes se originan de materiales biológicos o inorgánicos. Incluye: fermentación microbiana de residuos animales o vegetales, cultivos microbianos vivientes, macro y micro algas, hidrolizados de proteína, sustancias húmicas y fúlvicas, compost, abonos orgánicos, restos de alimentos y residuos industriales varios.

Aminoácidos como bioestimulantes

Un grupo de bioestimulantes que viene ganando importancia en la agricultura es el de los aminoácidos (Teixeira et al., 2018). Diversos trabajos reportan beneficios en maíz y soja (Colla, et al., 2014; Teixeira et al., 2017), debido a que con bioestimulantes se consigue preparar fisiológicamente a las plantas para periodos de estrés. Además, cuando aplicados en cultivos que vienen de estrés hídrico o térmico, ayudan a una recuperación más rápida de las plantas. De esta forma, el agricultor termina ganando tiempo y las plantas gastan menos energía en su recuperación.

En la Figura 1 se observa un resumen de lo que ocurre en un cultivo cuando son aplicados bioestimulantes como los aminoácidos:

Figura 1. Estrés abiótico es experimentado en diferentes grados por todos los cultivos, resultando en pérdidas de rendimiento debido a que gran parte de los fotoasimilados son destinados al metabolismo de la planta de respuesta al estrés (A). El uso de bioestimulantes como los aminoácidos disminuye el efecto del estrés abiótico en el rendimiento final de granos. Adaptado de Brown & Saa (2015).

El uso de aminoácidos ocasiona un fuerte impacto sobre procesos fisiológicos en el metabolismo de las plantas. Esto promueve un efecto directo sobre el desarrollo y el rendimiento. Diversos trabajos científicos y académicos demostraron esto en diversas partes del mundo en los últimos años, incluyendo a América del Sur (Brown and Saa, 2015; Teixeira et al., 2018).

El uso de aminoácidos aumenta la eficiencia de uso de los recursos por los cultivos como soja, maíz o trigo. Existen en el mercado productos bioestimulantes que han confirmado el efecto en el metabolismo de las plantas y en el rendimiento final de granos. Esto ayuda a disminuir, evitar y/o revertir el efecto negativo de los periodos de estrés por los que los cultivos pasan en el campo.

Fuente: https://agrojornada.com.py/