BIOCOMBUSTIBLES AMIGABLES CON EL AMBIENTE

“Los biocombustibles en el cuidado del ambiente y generación de desarrollo”

“Los biocombustibles en el cuidado del ambiente y generación de desarrollo” fue el tema abordado en un  conversatorio virtual realizado en este abril, por Expoagro Digital; un espacio creado para vincular el agro todos los días del año.

En la oportunidad diversos profesionales del vecino país de Argentina, abordaron sobre temas referentes a los  biocombustibles y compartieron sus experiencias desde la mirada ambiental y de la generación de desarrollo en las zonas donde se establecen las industrias que producen dichos tipos de bioenergía.

Fortalezas y oportunidades

El moderador Fernando Vilella, director Programa Bioeconomía FAUBA, el biodiesel y el bioetanol explicó que son dos de los grandes rubros donde la bioeconomía argentina tiene una presencia relevante, y que Argentina está en vías de transformar la biomasa en productos de cada vez con más valor desde hace varios años. Respecto a estos temas, Vilella conversó con especialistas de la industria y los expertos en negocios  Víctor Accastello y Axel Boerr.

La industria del biodiesel en Argentina, según Boerr es un sector donde se estiman cerca de  800 millones de dólares de inversión y unos 1.500 empleos en forma directa. “Son empresarios locales que apuestan al país. En estos años Argentina importó 17 millones de toneladas de gasoil, y sin biodiesel habría importado 27 millones de toneladas. Este tipo de industria genera gran desarrollo en las regiones donde se instala, aporta trabajo de alta calidad, tecnología y desarrollo”, señaló.

Sostuvo además que la razón para la incorporación de los biocombustibles es el aspecto ambiental, actividad con la cual el país tiene una gran posibilidad para reducir sus emisiones, y la cual forma parte de sus compromisos  en el Acuerdo de París, el de Escazú, y el Protocolo de Kioto. “Son acuerdos que constitucionalmente en nuestro país tienen un  rango superior al de las Leyes”, aclaró.

A su turno Víctor Accastello informó que en Argentina cuentan con 10 provincias bioenergéticas, siendo una industria que genera aparte de mucho trabajo, beneficios ambientales”.

Agregó que según estudios realizados para cumplir con los requisitos de los organismos europeos, en la  planta de bioetanol de Villa María, con esta tecnología se logra ahorrar  74% de gases de efecto invernadero con respecto a la huella de carbono de las naftas.

Subproductos

Cuando se habla de biocombustibles se habla de un conjunto de productos, y además hay subproductos, expresaron los especialistas. “Del almidón de la semilla de maíz, se extrae el bioetanol, del resto del grano, la burlanda o los DDGS para la alimentación animal. También se captura dióxido de carbono con destino a las industrias de bebidas gasificadas, también para la minería, para los matafuegos, etc. Por eso decimos que las plantas de bioetanol son un ejemplo moderno de industria de la bioeconomía”, afirmó Accastello.

Boerr agregó que los biocombustibles son una excelente forma de sostener el valor de la cadena, que aparte de utilizarse como combustible, se usa también como coadyuvante. “Se pueden hacer biodetergentes, anticongelante para alas de los aviones, se obtiene glicerina, a partir de la cual se configura una oleo química con varios productos. Es cuestión de ir estableciendo eslabones productivos que nos permitan seguir avanzando”, indicó.

Destacó que lo más significativo es el ahorro de emisiones, porque están usando carbono que se ha capturado a través de la fotosíntesis actual.

Hablando de materias primas, además de soja o maíz, manifestó que se pueden utilizar ácidos grasos que provienen de diferentes industrias, incluso aceites vegetales usados.

También mencionó un estudio realizado en la provincia de Santa Fe, pionera con ensayos de colectivos movidos por biodiesel puro. “Fue muy exitoso. Demostró que no hay impacto sobre los motores; camiones o colectivos pueden utilizar biodiesel o gasoil. Es un hecho que se puede usar puro y que no genera problemas”, aseguró.

En cuanto al comercio exterior, Accastello precisó que el mayor exportador de biocombustibles es Estados Unidos, procesa el 40% de su maíz, le sigue Brasil. “Argentina ha exportado etanol a Brasil, Chile, Perú y a la Unión Europea, donde varios países están elevando el corte. Hoy solo se exporta a Europa. La exportación es un camino incipiente, los mercados se ganan de a poco, pero el futuro del etanol es enorme en todo el mundo”, puntualizó.

Igualmente manifestaron que la UE posee varios requisitos para la compra de biocombustibles en cuanto a la obtención de la materia prima, a la producción sustentable del maíz, y las mediciones tanto en la producción  como en el transporte. “Los biocombustibles de segunda generación, los ácidos grasos que quedan del aceite descartado, que no queremos comer, se vuelven a convertir en triglicéridos en una planta, y esto se exporta a Europa. Allí se utiliza para quemado directo para generación eléctrica en plantas de energía. El ahorro de emisiones, en este caso, supera el 90%; todo esto medido por organismos europeos”, subrayó Boerr.

Iniciativas verdes

Boerr, significó que los mercados europeos comprarán productos solo de aquellos países que controlen su emisión de huella de carbono y así como lo hace el mundo, el vecino país argentino necesita profundizar el uso de los biocombustibles que son amigables con el medio ambiente.

Según los invitados, el bioetanol y los biocombustibles es una de las industrias más jóvenes y exitosas de Argentina. Entre las virtudes del bioetanol, Accastello citó: “Primero, la reducción de emisiones, que es una buena noticia para el Cambio Climático; segundo, es bueno para la salud de las personas. Y tercero, es un corrector de la calidad de las naftas”.

 “El mundo tiene que ir hacia las iniciativas verdes, que inicialmente serán más caras y después se irá bajando el precio. Si uno mira la electricidad generada con molinos eólicos o con energía solar se ve cómo fueron bajando los costos a medida que la tecnología va madurando. Acá vamos a poder hacer lo mismo”, resaltó Boerr.

Cerrando el webinar, Vilella expresó que los conceptos desarrollados marcan la menor huella ambiental que tienen estos productos, la posibilidad de generar trabajo, de generar agregado de valor en territorio, y de generar divisas. “Entendemos que esto es oportuno sostener y hacer crecer”. concluyó.