ABONOS VERDES COMO CULTIVOS DE COBERTURA

El manejo de malezas, plagas y enfermedades debe ser planificado en el sistema de producción.

Por Ing Agr Martin Cubilla

El conocimiento producido evidencia que la repetición año tras año, de un mismo cultivo, en la misma área, contribuye para la disminución de la biodiversidad. Consecuentemente es estímulo al posible aumento de plagas, enfermedades, desequilibrios físicos, químicos y biológicos del suelo.

Normalmente, las áreas mantenidas sin cobertura son las más predispuestas a los efectos desfavorables del clima y sus consecuencias. Con esto, se verifica mayor pérdida de nutrientes y la consecuente disminución de la calidad del suelo y de todo el sistema productivo.

El uso de abonos verdes como cultivos de cobertura, corresponde a utilización de plantas en rotación, sucesión o consorciadas en cultivos, con finalidad de protección superficial de suelo, así como la manutención y mejoría de las propiedades del suelo, inclusive a profundidades significativas gracias a los efectos de sus raíces, promoviendo un mejor equilibrio y mayor producción de biomasa con consecuente aumento del potencial productivo del suelo.

 La sustentabilidad de este sistema está ligada a la cobertura permanente del suelo, que cataliza y sustenta toda la continuidad del sistema de producción agropecuaria. El uso de sistemas de cultivos con elevada adición de fitomasa al suelo demostró ser una de las prácticas más eficaces en la mejoría en la calidad del suelo.

 La planificación de cultivos estratégica en la propiedad, proporciona el equilibrio necesario cuanto a los aspectos físicos, químicos, biológicos y económicos de los sistemas de producción. Asociado a la difusión de los cultivos de cobertura está el uso del Rolo cuchillo para aplastar los abonos verdes. Este implemento no es caro y en muchos casos puede ser fabricado localmente por los propios agricultores.

El implemento puede ser arrastrado por un tractor de tamaño mediano, este ha contribuido grandemente para reducir el uso de herbicidas en el sistema de siembra directa. El Rolo cuchillo se ha tornado un implemento indispensable para el manejo de abonos verdes como cultivos de cobertura en América del Sur.

 Los cuchillos no deben cortar sino apenas machucar los tallos de las plantas para impedir la circulación de la savia y acamar el cultivo. Ha sido un error de muchos fabricantes, hacer las cuchillas afiladas, con lo que estas penetran en el suelo y lo mueven, favoreciendo la germinación de malezas. 

En todas las regiones de clima tropical y subtropical del mundo se buscaron nuevos caminos, porque quedó evidente que no es el clima el que impide la producción adecuada de la tierra, si no el manejo equivocado de los suelos (Ana Primavesi, 1979).

La práctica del uso de abonos verdes y pasturas adecuadamente conducida en rotación de cultivos en el sistema de siembra directa y adaptada regionalmente, permite una mejor distribución del trabajo durante todo el año. Resultando en economía de mano de obra, con la disminución del uso de arados, rastras, etc, y del control mecánico/químico de malezas. Se destina más tiempo para otras actividades en la propiedad, contribuyendo para mayor diversificación y atender mejor las otras diferentes actividades en la propiedad rural.

 La integración de la agricultura con la ganadería aporta beneficios agronómicos, económicos, ecológicos y sociales al sistema productivo. Como, por ejemplo, la recuperación y el mantenimiento de la capacidad productiva del suelo, la diversificación de la producción con la consecuente obtención de una mayor productividad por unidad de área. Además, de la reducción de la erosión, peladares, compactación y degradación de los suelos.

En la región del Chaco se recomienda la rotación de la agricultura con pasturas. En la integración ganadera con la agricultura, también existen otras opciones silvopastoriles que podrían adoptarse con el fin de lograr una producción más sostenible desde el punto de vista económico y ambiental. Por ejemplo, el mantenimiento y/o restauración de las isletas forestales y la sustitución de alambradas por cercas vivas de especies forestales y arbustivas nativas en los potreros.

La diversificación con la integración agricultura/ganadería además de fomentar la recuperación del suelo mejorando su fertilidad, también estaría dando ventajas económicas al sistema productivo.

 El correcto diagnóstico de la clase textura y fertilidad del suelo, es como conocer el stock y la logística de productos en la gestión de los negocios. Definitivamente, no hay como administrar la fertilidad del suelo y la nutrición de plantas sin un muestreo representativo del área y un análisis confiable.

 El diagnóstico de la compactación del suelo -con penetrómetro, permite determinar densidad aparente, observación radicular antes de tomar una decisión como de escarificar o subsolar, es crucial para el éxito del sistema de producción bajo el sistema de siembra directa.

 Poco y nada sirven las recomendaciones técnicas y los datos de investigaciones, sin diagnósticos adecuados (de calidad) en los lotes de producción, donde el muestreo de suelo es el puntapié inicial para toda planificación en busca del éxito en el sistema productivo y económico.

La importancia de conocer el tipo de suelo donde uno cultiva, es de suma importancia para el manejo correcto y eficiente de la fertilidad de los lotes, consecuentemente la nutrición vegetal y animal.