Agricultura

Aplicación adecuada de agroquímicos, factores a tener en cuenta

A la hora de aplicar, se debe ser muy puntilloso, pues su manipulación incorrecta y sin el equipo necesario, puede causar daños.
Juan Kallsen, técnico del departamento de Divulgación y Manejo Seguro de Plaguicidas, de la Dirección de Agroquímicos, del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), brindó unas recomendaciones para el uso y manejo correcto de plaguicidas.
En este sentido, recomendó a los pequeños productores en primer lugar asesorarse con un profesional para identificar en forma correcta la plaga que afecta su cultivo y así optar por el producto adecuado, teniendo en cuenta el ingrediente activo, modo de acción, momento y dosis de aplicación.
También, sugirió acudir a un lugar habilitado para el expendio de plaguicidas, verificar en la etiqueta, cerciorarse de que sea el adecuado para el cultivo.
Al respecto manifestó que se debe elegir el fitosanitario de menor toxicidad y verificar la fecha de vencimiento. “No compre plaguicida en suelto o fraccionado”, exclamó.
Igualmente destacó que el producto se debe transportar en forma segura, almacenar en el envase original y fuera del alcance de los niños.
Preparación
En el momento de preparar el plaguicida para ser aplicado, se debe utilizar el equipo de protección básico: gafas, tapabocas, mameluco y guantes.
Por otra parte, manejar utensilios exclusivamente para la preparación de plaguicidas. Además, realizar el procedimiento lejos de animales, niños y cauce hídrico.
Adicionalmente, verificar que el equipo de aplicación no tenga pérdidas; y tener en cuenta las recomendaciones de la etiqueta.
Momento de aplicación
Al momento de la aplicación del plaguicida, utilizar el equipo de protección individual: gafas, guantes, botas, chomba y pantalón impermeable, y tapabocas.
Posteriormente, iniciar el procedimiento cumpliendo con las condiciones de aplicación exigidas: humedad más del 60%, temperatura menos de 32 °C y viento menos de 10Km/h. “Estas condiciones se dan con mayor frecuencia a la mañana temprano y por la tardecita”, acotó.
Luego, suspender la aplicación si se verifica la presencia de algún animal o persona no involucrada en el procedimiento.
Al finalizar la aplicación del plaguicida
Es importante, lavar adecuadamente el equipo de aplicación, desechando el caldo sobrante en el cultivo o en barbechos, tras esto, despojarse del equipo de protección personal y lavarlo apartado de las ropas familiares.
Más adelante, bañarse con abundante agua y realizar enjuagues bucales a modo de eliminar restos de plaguicidas en la boca y nariz. Más tarde, guardar los envases de plaguicidas que aún tengan contenido, en un depósito bajo llave y alejado de los niños.
Envases vacíos y disposición final
Aquellos envases que se encuentran vacíos, no reciclar, no quemar. “Realizar un triple lavado y desechar el agua del enjuague en barbecho o cultivo. Este punto es responsabilidad del productor”, remarcó.
Estos recipientes deben quedar inutilizados a modo de evitar el reciclado y su posterior uso doméstico. Otro punto que resaltó es que se suele usufructuar de manera fraudulento “al llenarlo nuevamente de plaguicidas para la venta ilegal de productos de mala calidad”, advirtió.
Por último, el profesional indicó deshacerse del envase inutilizado en un depósito provisorio hasta entregarlo al acopiador habilitado por el SENAVE para el efecto.
Otras recomendaciones
Como últimas recomendaciones, exhortó a tener en cuenta los tiempos de carencia de cada uno de los productos. Subrayó que “está prohibida la aplicación de plaguicidas de franja roja con mochila”.
Paralelamente, ver si se cumple con las franjas de seguridad para aplicaciones aéreas, terrestres y en fincas colindantes a asentamientos humanos y las barreras vivas en los cultivos que se encuentran frente a caminos vecinales. Estas disposiciones se encuentran en la LEY 3742/09 De control de productos fitosanitarios de uso agrícola.
Registros
El ingeniero David Bolla, de la Dirección de Agroquímicos e Insumos Agrícolas del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) explicó que el uso de algunos agroquímicos como el glifosato está regulado.
Comentó que el herbicida es un producto muy utilizado en la siembra directa y suple a una variedad de otros herbicidas anteriores, destinados para control de malezas de hojas finas y anchas.
Estos parámetros están sentados en informes toxicológicos donde se especifican los niveles y recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Agregó que el Senave otorga todos los registros según las documentaciones proveídas por los laboratorios fabricantes, además los productos importados con registro poseen las garantías pertinentes.
Con referencia a la aplicación, dijo que para minimizar los riesgos se basan en tres pilares: las condiciones atmosféricas al momento de la aplicación, el equipo y el aplicador, cuya ecuación debe estar en armonía.

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